La calidad del camarón no depende únicamente de su origen, sino de todo el proceso que lo acompaña hasta llegar al cliente final. En la distribución internacional, la cadena de frío se convierte en un factor crítico que define la aceptación del producto en los mercados más exigentes.
¿Qué es la cadena de frío y por qué es clave?
La cadena de frío es el control continuo de la temperatura desde el momento de la cosecha hasta la entrega final. En el caso del camarón, cualquier interrupción puede afectar:
- Textura
- Sabor
- Apariencia
- Seguridad alimentaria
Para compradores mayoristas, un proveedor confiable es aquel que garantiza estabilidad térmica en cada etapa logística.
Temperaturas óptimas en el transporte de camarón
El camarón congelado debe mantenerse generalmente a -18 °C o menos. Esto asegura:
- Conservación de propiedades organolépticas
- Prevención del crecimiento bacteriano
- Mayor vida útil del producto
Las empresas distribuidoras que invierten en tecnología de monitoreo de temperatura ofrecen un valor diferencial claro frente a la competencia.
Logística internacional y control de calidad
En operaciones de exportación, la cadena de frío involucra:
- Almacenamiento en plantas procesadoras
- Transporte terrestre refrigerado
- Contenedores reefer para envíos marítimos
- Controles en puertos y aduanas
Un sistema documentado y auditable genera confianza en importadores y facilita el cumplimiento normativo en distintos países.
Beneficios para compradores y distribuidores
Mantener una cadena de frío eficiente permite:
- Reducir mermas y reclamos
- Asegurar uniformidad del producto
- Fortalecer relaciones comerciales a largo plazo
Conclusión
En un mercado global altamente competitivo, la cadena de frío no es un costo, sino una inversión estratégica. Garantizar la calidad del camarón desde el origen hasta el destino final es uno de los pilares fundamentales para cualquier distribuidor internacional.